Lo que más extraño de ti no son ni tus ojos, ni tu boca ni siquiera el olor a cigarro mentolado de tus manos, su sabor en tu boca. Lo que más extraño es a tu pinche perro labrador, mi amigo, mi aliado contra tu familia.
Recuerdo cuando tu padre me regañaba y me daba lecciones de madures mientras me enseñaba a leer el reloj y a distinguir entre el sol y la luna, tu roja de vergüenza corriste por tu madre o huiste a tu cuarto, yo no sé, pero yo me sentí abandonado ahí, a mi suerte, vaya que ya veía a tu padre golpeándome con un florero y tirándome en un incinerador de basura mientras le grita a mi cadáver, “ahí están tus buenas noches hijo de la chingada”, y no era que este tipo cruza Dany DeVito con Jorge Ortiz de Pinedo me hiciera cagarme de miedo, creo que fue el hecho de que me sentí a la deriva.
"Esto no va bien" me decía a mismo "Pinche Sonia hija de la……. “repetía en mi mente, pero de pronto sin mas el perro se sentó a mi lado y comenzó a ladrarle a tu papa, me hizo esquina pues y me sentí como aquaman, pero sin vivir en el agua y en vez de peces, con perros.
"El muffin" le llamaban estos paisas, yo solo le decía "Hola perro" y en sus ojitos de perro notaba el agradecimiento por no llamarle muffin, por un momento devolverle su dignidad y perrombria viendo esto yo solo le rascaba la mollera de perro haciéndole sentir mi empatía y apoyo. Después me sentaba a esperarte mientras lo miraba hacer cosas de perro…………..
Ese dia ya no te recuerdo volver, salí de tu casa re-emputado y con ganas de colgar a tu jefe de los huevos en el arco de la calzada pero claro tmb con sabor a nostalgia y tristeza no por perder otra novia, sino por que deje a un leal amigo.
Así es, de este modo es como extraño a tu perro más que a cualquier cosa tuya, por tener el valor que tú nunca tuviste.